Desde comienzos del año escolar, la asociación ENLACE-Holyoke en colaboración con las escuelas públicas ha estado patrocinado charlas y conversaciones con padres de familia de estudiantes de 6to, 7mo, y 8vo grado en varias escuelas locales para aprender juntos sobre cómo apoyar y dar ánimo a nuestros hijos para que aprovechen sus estudios y se preparen camino a la universidad. Durante estas charlas, también se ha platicado sobre el alto índice de deserción escolar entre los estudiantes latinos después de cumplir sus dieciséis años. Un grupo pequeño de madres de la escuela primaria Maurice Donahue decidieron hacer algo para evitar que esto continué.
Una de esas noches cuando Jaime Cotto, uno de los coordinadores de ENLACE les presentaba los datos estadísticos que indican que cerca de la mitad de nuestros hijos nunca se graduarán de la secundaria, una de las madres le preguntó al grupo, ¿por qué es que se le puede permitir a un joven de 16 años de darse de baja de la escuela? La respuesta fue: porque así lo marca la ley. Esta no fue una buena respuesta para María Gómez, madre de una niña de 15 años que en el otoño empezará su 9no grado. La Mamá invito a las asistentes a llenar una petición y hacérsela llegar a los políticos, y le pidió a Jaime a que los invitara a la próxima reunión. El grupo de madres, tías y abuelas llenaron cinco páginas con firmas de padres y madres de familia de la escuela. A la reunión asistieron la Sra. Gladys Lebrón-Martínez del Comité Escolar de Holyoke y el Sr. Anthony Soto de la Oficina del Secretario de Estado. Los oficiales felicitaron a las madres por su cruzada y les aconsejaron de persistir hasta lograr un cambio concreto. Les aconsejaron de seguir el procedimiento establecido para hacer llegar su petición a niveles estatales. Pocos días después, las madres se dieron cita en la Alcaldía de Holyoke donde les sellarían la petición para hacerla “oficial.” Pero resultó que ni la primera ni la segunda oficina a las que les enviaron conocían de tal proceso. Las mamás no se dieron por vencidas y preguntaron nuevamente a Jaime qué hacer. Dos días después las madres de familia se encontraban frente a la Sra. Elizabeth Cardona, Directora de la Oficina del Gobernador para el Oeste de Massachussets. El mensaje de las madres fue claro: ¡Queremos que se extienda legalmente la edad mandataria para que los jóvenes asistan a la escuela de 16 a 18 años, o hasta que se gradúen con su diploma de escuela superior! La Sra. Cardona reafirmó el interés del Gobernador Deval Patrick de reformar dicha ley y les aseguró que ella buscaría una audiencia con el representante y el senador del distrito para que las mamás les presenten su querella.
El pasado 28 de Marzo, una veintena de madres, padres, tías, abuelas y estudiantes de la escuela Donahue de Holyoke presentaron sus testimonios, compartieron sus aspiraciones para sus hijos, y respaldaron su demanda con datos estadísticos que habían encontrado en la Internet sobre deserción escolar en Holyoke, en el estado y en toda la nación. Los oficiales electos, uno Demócrata y el otro Republicano, reconocieron el esfuerzo de las madres activistas y se sumaron a su esfuerzo cuando compartieron su interés de apoyar varias iniciativas legislativas que buscan enfrentar el problema de deserción escolar y el de rendimiento académico de los estudiantes Latinoamericanos y Afroamericanos. El Senador Knapik compartió el contenido y copias de la propuesta de Ley Estatal S.??? que establece el requerimiento a todo distrito escolar con promedio de deserción estudiantil de más del 5 por ciento de crear una comisión de trabajo con organizaciones de la comunidad, universitarias, empresariales y padres/madres de familia para identificar las condicione del problema y presentar soluciones para luego solicitar financiamiento para la implementación de un plan de corrección.
Esta, y otras seis iniciativas actualmente en circulación podrán tomar años en concretarse porque según fueron explicadas por el Sr. Knapik, requerirán de pasar por todo el proceso burocrático de votación y aprobación, de establecer las cuantificaciones de presupuesto, los métodos para planear y aplicar medidas de corrección y todo lo demás. Podría incluso ser un discurso más de promesas, pero lo cierto es que con madres como las de Donahue, ¡Sí se puede echar pa’lante! Esta historia podría ser tan sólo un granito de arena o una gotita de agua, pero no es la única en el estado, ni mucho menos en la nación; lo cierto es que estas mamás no están solas. Averígüese si hay algún programa de padres y madres de familia que está trabajando por el éxito de los estudiantes latinos en su comunidad, y si no lo hay acérquese a una organización de derechos civiles o de servicios sociales y pídales que le apoyen para organizar uno. Únase a la causa que ¡Sí se puede!
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